La Excelencia Operacional en Vandemoortele, un eje estratégico
para consolidar el liderazgo de sus dos unidades de negocio
En el competitivo ecosistema de la industria alimentaria europea, la compañía Vandemoortele un gigante multinacional fundada en 1899 en Izegem, Bélgica, ha pasado de ser una modesta extractora de aceite a convertirse en un referente indiscutible en dos negocios diferentes: Bakery Products (productos de panadería, bollería y pastelería congelados) y Plant-Based Food Solutions (margarinas, grasas culinarias y aceites).
Con una presencia que abarca más de 12 países europeos y exportaciones a nivel global, Vandemoortele no solo vende alimentos; gestiona una compleja cadena de suministro que sirve tanto al sector Retail como al canal Foodservice (Horeca) y artesanal.
En España, la compañía cuenta con dos plantas de producción. Una en Santa Perpétua de la Mogoda, para la unidad de negocio de Plant-Based Food Solutions, pioneros en alternativas vegetales y grasas funcionales (Margarinas industriales, aceites vegetales y salsas) y otra en Moià, del segmento Bakery Products, innovando en masas congeladas con tecnología Bake-off (Croissants, panes artesanales, donuts y focaccias.),
Moià, el centro de las masas congeladas.
La planta de producción de Moià, productora de productos Bakery, es capaz de ofrecer un porfolio de más de 90 productos y con una capacidad productiva de cerca de 3000 toneladas anuales.
La planta, cuenta con un equipo de 60 empleados y tiene un compromiso firme con la innovación, la sostenibilidad y la excelencia operacional que les posiciona como un socio estratégico para quienes buscan unos productos excelentes.
Lucas Catelani, director de fábrica y Fernanda Faia, responsable de excelencia operacional, nos explican cómo arrancó el viaje de la excelencia operacional en la planta.
¿Cuándo y cómo iniciasteis a trabajar la mejora continua y la excelencia operacional en la planta? ¿Es una iniciativa local o formáis parte de programa global de excelencia operacional dentro del grupo Vandemoortele?
Nuestra planta forma parte del programa global de excelencia operacional del grupo Vandemoortele, denominado Make & Bake, una iniciativa integral lanzada hace ya varios años para impulsar la mejora continua en todas las operaciones. Este programa establece distintos niveles de certificación que marcan el grado de madurez de cada centro en su camino hacia la excelencia.
En 2022 conseguimos certificarnos en el primer nivel, lo que supuso un hito importante porque permitió estructurar metodologías, crear un lenguaje común y empezar a consolidar ciertas prácticas. Sin embargo, tras ese primer impulso inicial, el programa entró en una fase de estancamiento debido a distintos factores organizativos y a la falta de recursos dedicados.
El punto de inflexión llegó a comienzos de 2024, coincidiendo con la incorporación de Fernanda como nueva responsable de mejora continua, un rol que llevaba tiempo vacante. Este cambio nos permitió replantear el enfoque y, sobre todo, aterrizar el programa a la realidad de nuestra planta. Si bien el marco Make & Bake está diseñado para entornos con grandes estructuras y recursos, nuestro principal reto —y a la vez la clave del éxito— fue adaptarlo a nuestras capacidades, priorizando iniciativas de alto impacto y fomentando una participación muy cercana de los equipos.
¿Cuáles son los principales ejes o palancas del sistema de excelencia operacional de Vandemoortele y cómo esto lo traducís a un plan de trabajo?
Los principales ejes del sistema de excelencia operacional del grupo Vandemoortele se estructuran alrededor de lo que denominamos el Infinity Loop, que combina dos ciclos complementarios: uno de control del desempeño y otro de mejora estructurada.
Para que el ciclo sea realmente efectivo, trabajamos en el rediseño del sistema de reuniones y rutinas de planta bajo el paraguas de Performance Control System (PCS), logrando una mejora sustancial al redefinir la forma que deben tener las reuniones y rutinas diarias de gestión. Es esta serie de rutinas, donde de forma multidisciplinar incorporamos un seguimiento de acciones más riguroso y cortoplacista.
Además, una de nuestras principales líneas de trabajo es la estandarización: de procesos, parámetros, flujos de información y flujos de materiales. Mediante el uso de SOP’s y OPL, conectamos el desarrollo de talento, la gestión de la polivalencia y la operación eficiente para poder tener unos equipos desarrollados y preparados para el puesto.
En última instancia, el objetivo es impulsar el cambio cultural necesario para que las mejoras se implanten con mayor eficacia y en menos tiempo. Esto lo logramos integrando en el sistema a rrhh, calidad, seguridad, logística y mantenimiento en el programa. Cada uno de ellos, dentro del programa Make & Make es auditado de igual forma anualmente y dispone de una serie de elementos a implantar e integrar en su gestión operativa, tales como Professional Maintenance y Autonomous Maintenance para mantenimiento, Progressive Quality para el departamento de calidad, la palanca de Develope 4 Growth en el ámbito de las personas y desarrollo del talento, entre otros…
El sistema de evaluación y auditoria es diseñado y desplegado por el responsable global de excelencia operacional y nos marca el grado de avance en la implantación de metodologías, herramientas y formas de trabajo. Además, el grupo apuesta por la creación de una red de colaboración en el marco de la excelencia operacional entre todos los responsables de mejora continua del grupo, hecho que permite promover, divulgar y aprender de las mejores prácticas implantada
Según vuestra opinión, ¿qué elementos del sistema de excelencia creéis que mayor retorno o beneficio aportan para la transformación que estáis gestionando?
En nuestra opinión, los elementos del sistema de excelencia que mayor retorno están aportando a la transformación son, en primer lugar, la comunicación, en todas las direcciones. Disponer de canales claros y rutinas de seguimiento permite actuar de forma rápida, coordinada y con un impacto tangible en los resultados.
En segundo lugar, la participación de las personas. Involucrar a todos los trabajadores en la identificación de problemas y en la mejora de los procesos genera beneficios no solo operativos, sino también en términos de motivación, compromiso y sentido de pertenencia.
Por último, destacaría la estandarización y la documentación. Contar con procesos bien definidos aporta seguridad y claridad: ayuda a saber qué hay que hacer, cómo hacerlo y a quién acudir en caso de duda, lo que reduce variabilidad y facilita la sostenibilidad de las mejoras en el tiempo.
¿Cómo es el día a día en la planta de Vandemoortele de un responsable de excelencia operacional? ¿A qué se dedica?
Mi día a día en la planta combina mirar el panorama general y atender los detalles.
Por un lado, trabajo en diagramar y construir la estructura que sostiene todos los procesos, asegurándome de que los distintos engranajes de la organización funcionen en conjunto.
Por otro lado, paso mucho tiempo directamente sobre esos engranajes: resolviendo problemas cotidianos, ajustando pequeños detalles y encontrando mejoras que, aunque parezcan mínimas, encajan en un sistema más amplio.
Gran parte de mi trabajo consiste en facilitar que las cosas fluyan, evitar que los mismos problemas se repitan y, al mismo tiempo, dar forma a la organización para que funcione de manera más eficiente y sostenible, en beneficio de todos.
¿Qué aportaba AYO Consulting a este plan de trabajo entorno a la excelencia operacional?
El principal aporte de AYO Consulting fue ayudarnos a entender y analizar el programa Make & Bake y, a partir de eso, definir una hoja de ruta clara y estructurada.
Nos apoyaron en simplificar y adaptar herramientas, y en enfocar los esfuerzos en proyectos concretos que pudieran generar resultados visibles rápidamente. Mediante sesiones de acompañamiento al responsable de excelencia operacional y con jornadas de training enfocadas, pudimos reconducir y volver a encarrilar la gestión de la mejora en la planta.
Gracias a este enfoque práctico, recuperamos el impulso del plan, logramos que el equipo se involucrara más activamente y empezamos a consolidar una cultura de mejora continua que realmente se ajusta a nuestras necesidades.