Introducción a los métodos y tiempos
En muchas organizaciones, hablar de Métodos y Tiempos (MTM) despierta cierta incomodidad. Para algunos equipos, la persona encargada de realizar estudios de MTM (antiguamente conocido como cronometrista) es “el malo de la película”, alguien que viene a vigilar o medir. Sin embargo, esta percepción equívoca dista mucho de la realidad – y de la justicia -.
Un estudio de Métodos y Tiempos MTM, en esencia, es una herramienta que permite incrementar la productividad de un proceso, gracias a comprender el trabajo y equilibrar los tiempos y el ciclo de trabajo del proceso. Consisten, por tanto, en analizar cómo se realiza una tarea, descomponerla en elementos y asignar tiempos estándar basados en criterios objetivos. De esta manera, es posible conocer con precisión el esfuerzo realizado por los operadores, la variabilidad de tareas existentes y las oportunidades de optimización. No se trata de controlar el «quién», sino de controlar el proceso en sí. Con ello, las personas puedan trabajar de forma más cómoda y reduciendo los posibles riesgos asociados al puesto.
El estudio de métodos y tiempos MTM, un elemento esencial dentro de un sistema de mejora Lean Manufacturing
La realidad los estudios de Métodos y Tiempos MTM se centran en:
- la generación de equilibrados de líneas
- en la definición de la capacidad productiva
- en el diseño de layouts eficientes
- en la mejora de la ergonomía
- en la reducción y/o eliminación de los elementos que no agregan valor al proceso
- en el establecimiento de estándares que facilitan la formación y la estabilidad operativa

Las organizaciones que pretendan alcanzar altos niveles de madurez y gobernanza del sistema Lean, deben apoyarse en los métodos y tiempos MTM para construir el Trabajo Estandarizado, el Takt Time necesario y cualquier iniciativa de mejora continua. Sin métodos estandarizados y tiempos fiables, ese sistema Lean se nutre de intuición y subjetividad. Con los MTM, ese sistema Lean se nutre de ciencia y objetividad además de facilitar y mejorar el trabajo desempeñado por los operarios.
De esta manera, prácticamente cualquier sector puede aplicar MTM: manufactura, logística, servicios, salud, retail, operaciones administrativas o centros de atención al cliente. Siempre que exista un proceso, los Métodos y Tiempos MTM pueden aportar claridad, datos y objetividad.
La paradoja de los métodos y tiempos
No olvidemos, sin embargo, que los MTM nos plantean una paradoja evidente: ¿cómo puede una de las herramientas más potentes para impulsar la productividad, la calidad y el bienestar laboral ser, al mismo tiempo, una de las más incomprendidas, cuestionadas y desprestigiadas?
Seguramente la respuesta está en el cómo y cuando afrontamos el estudio.
Es obvio que usar los métodos y tiempos para buscar el máximo aprovechamiento de recursos, emplearlo como elemento de negociación con los colectivos de trabajadores o simplemente usarlo de presión, no es la forma.
Cambiar el enfoque es un deber de todos. Las formas de ejecución del estudio de métodos y tiempos, la manera en que toda la organización, operarios incluidos, participan en este. Iniciar con una formación de bases para involucrar al colectivo. Hacer participes a las personas clave para que aporten y sumen. Tal vez sea el momento de hacer las paces con los métodos y tiempos, debido a que cuando se aplica con propósito, respeto y humanidad, los MTM no restan, sino multiplican.


